jueves, 16 de marzo de 2017

¿LIBRO O PELÍCULA? El Gran Gatsby

No tenía intención de escribir este post, por varias razones.

Una, es que me parece un poco sacrílego comparar un clásico literario con cualquier versión cinematográfica que se haya podido hacer de ellos (y siendo francos, ¿qué clásico no tiene versión cinematográfica hecha?)

Otra, es que de esta novela, concretamente, no hay una, sino seis adaptaciones al cine, hechas en los últimos 90 años.

Y la tercera es que, si es un clásico y si encima se ha adaptado tantas veces será porque el libro es bueno, muy bueno. Probablemente mejor. Así que la pregunta del título está contestada.

Aun así, no he podido resistirme.




Es curioso que los clásicos son un pelín tostones (y en el fondo de nuestro corazón, todos sabemos que es verdad), pero tienen algo, sí, reconozcámoslo. Tienen algo que los hace únicos, o los primeros en su género, o unos fuera de serie en su contexto histórico… que sí, que seguro que habrá versiones modernas que superen en muchos aspectos al clásico dentro del mismo género, pero sin este primero, nunca hubiera habido otros después.

Y esto es algo que pasa con la novela más famosa del americano F. Scott Fitzgerald, quien murió (pobrecillo) habiendo vendido muy pocos ejemplares, sin sospechar que su obra pasaría a formar parte de la historia de Estados Unidos. 

Esta es una novela corta, bastante extraña, a mi modo de ver, que parece que cuenta muy poco. Pero contextualizándola, se entiende todo lo que transmite: una foto fantástica de la vida de Nueva York en los alegres años 20, donde se mezclaba el gran cambio en la mentalidad de las personas y la mezcla de todas ellas. En la novela, parece que se metan en una coctelera distintas realidades, se agiten y se sirvan en unas páginas que irradian confusión, decadencia, destinos perdidos y decisiones erróneas. El libro transmite un continuo desasosiego, a pesar de narrar vidas de lujo, comodidad, oportunidades y mucho amor libre.



Pero bueno, no me considero digna de comentar una obra como esta, sobre la que se han vertido ríos de tinta. Pero he sido incapaz de resistirme a comentar el fruto de mi interés por esta novela. Triste pero cierto, primero vi la película y luego me fui a por el libro: en 2013 se estrenó The Great Gatsby, con el inigualable Leonardo DiCaprio en el papel de Jay Gatsby y bajo la dirección de Baz Luhrmann (inconfundibles las similitudes con su archiconocida película Moulin Rouge). La película me gustó, especialmente porque la percibí llena de contradicciones, muchas veces sutiles: ¿cómo podía parecer Gatsby un niño ilusionado un minuto y al siguiente un viejo con todo el peso del mundo en sus espalda? ¿Eran las fiestas de la época tan salvajes o más que las de hoy en día? ¿Era el mundo tan moderno hace 100 años?

En busca de las respuestas, decidí leer la novela y me he topado con la agradable sorpresa de la fidelidad de la película al libro: a pesar de que este último es algo más oscuro (en la película, la figura femenina principal, Daisy Buchanan está tremendamente suavizada, en mi opinión, pero entiendo que es con el propósito de transmitir la idealización que se tiene de ella), bajo mi punto de vista la película consigue captar muy bien los ambientes, los detalles más fieles y, sobretodo, la disparidad tan grande en las emociones.

La verdad, me ha surgido mucha curiosidad en ver las otras 5 adaptaciones que se han hecho de la novela, para comprobar si están a la altura. En el caso de la versión de DiCaprio, sin duda, se está.


¿Libro o película? En este caso, muy recomendable ambos, sin duda, de manera complementaria. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario