jueves, 10 de noviembre de 2016

Ciudadana del MundoDisco

La semana que viene cumplo un año en el Mundodisco.

 En Noviembre del año pasado me tomé unas primeras vacaciones en este alucinante universo y, junto con el Turista entre los Turistas, maese Dosflores, descubrí a la Gran A’Tuin, habité las profundidades de Ankh Morpork y viajé por los muy diversos rinciones del Disco, impresionada ante su lógica llena de rarezas. Fue un primer viaje estupendo, explicativo y muy geográfico. Allí descubrí el Color de la Magia.

Poco después, no pude resistirme y tuve que investigar. Quise saber más sobre la historia del Mundodisco, los orígenes de la magia, conocer la Universidad Invisible y, por qué no, nuevos personajes, ilustres e únicos en su especie, en todos los casos. Todo ello aún con la incomparable compañía de Rincewind y Dosflores, que me llevaron a mí y a nuestro pesado Equipaje por nuevas e increíbles aventuras. Mucha tensión, y un final adorable, fueron una auténtica revelación de La Luz Fantástica. ¡Un viaje incluso mejor que el anterior, si es que era posible!

Con mi tercera incursión en el Disco, llegó la crisis: un maldito Rechicero que lo embrujó todo, lo cambió, le dio la vuelta y volvió a ponerlo todo del revés. Demasiados cambios, para mi gusto, y ausencias casi imposibles de suplir. De verdad parecía un viaje de duelo, pues algo (o alguien) faltaba. Es más… no sabía yo que aún tendría que lidiar con otra pérdida imposible… Al final de este tercer viaje me vi sola en este Universo, con la única compañía de mi inquieto baúl.

Menos mal que Fausto, digo Eric, apareció para darme unas buenas bofetadas de carcajadas, devolverme aquello que me faltaba y demostrarme que en el Mundodisco no hay nada que temer. Creedme, el viaje de Eric va más allá de lo imaginable. Pocas cosas tan ingeniosas he leído en mi vida. Ahora mismo, no podría recomendaros nada mejor. Pero para llegar bien a este destino (que, por suerte, no es el final del viaje), hay que haber recorrido las anteriores estaciones.

Tras este año, y tal y como se hacía en el Medievo, solicito formalmente mi empadronamiento como ciudadana del Mundodisco, tras haber pasado un año y un día bajo sus dominios, sus influjos, su magia y sus muchísimas risas. Quede aquí constancia de ello.

NOTA PARA INTERESADOS: En la extensísima biografía de Terry Pratchett, a priori caótica, es posible encontrar ciertos caminos que permiten seguir un ritmo. Yo sigo el orden de la Saga de los Magos. Y esta fantástica guía de FanCueva está siendo mi precepto:






1 comentario:

  1. ¡Hola! Me ha gustado tu blog y ya tienes una nueva seguidora ;) Me quedo por aquí y espero que puedas pasarte por mi blog y quedarte.
    Nos leemos. Kisses ^^

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